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3 minPunta Arenas

Cuatro naves, cuatro viajes: la historia del Estrecho en el Museo Nao Victoria

Al norte de Punta Arenas, junto al Estrecho, hay cuatro réplicas a escala real: la nao de Magallanes, la goleta que llevó a Chile al Estrecho, el Beagle de Darwin y el bote de Shackleton. Cada una cuenta un viaje ligado a estas aguas.

Por Equipo VivePatagoniaRedacción del portal

A unos siete kilómetros y medio al norte de Punta Arenas, junto al Estrecho, un museo privado construyó cuatro barcos a escala real con técnicas tradicionales de carpintería naval. Juntos cuentan cuatro momentos de la historia de estas aguas.

La Nao Victoria

La primera es la réplica de la única nave de la flota de Hernando de Magallanes que completó la primera vuelta al mundo. En 1520 esa expedición encontró y cruzó el paso que hoy lleva su nombre. Subir a bordo da una idea de lo que significaba cruzar océanos en un casco de madera de ese tamaño.

Antes de la segunda: Puerto del Hambre

Sesenta y cuatro años después de Magallanes, España intentó quedarse. En 1584 Pedro Sarmiento de Gamboa fundó dos poblados en el Estrecho, Nombre de Jesús y Rey Don Felipe, este último en la costa oriental de la península de Brunswick, con unos trescientos colonos. El lugar era inhóspito y la tierra no servía para cultivar: la mayoría murió de hambre y hubo motines sangrientos. En 1587 pasó por ahí el corsario inglés Thomas Cavendish y lo llamó Port Famine, Puerto del Hambre, el nombre que quedó.

Las ruinas de Rey Don Felipe, a unos 56 kilómetros al sur de Punta Arenas, son Monumento Histórico.

La goleta Ancud

La segunda nave explica cómo empezó la presencia chilena en el Estrecho. En 1842 el intendente de Chiloé, Domingo Espiñeira, ordenó construir la goleta Ancud, que zarpó en mayo de 1843 al mando del capitán de fragata Juan Williams, con 18 marineros, el naturalista Bernardo Philippi y dos mujeres a bordo. El 21 de septiembre de ese año tomó posesión del Estrecho a nombre de Chile, y el 30 de octubre se inauguró el Fuerte Bulnes.

El fuerte duró poco: en 1848, como la tierra no servía para cultivar, la colonia se trasladó a Punta Arenas. El que se visita hoy, al sur de la ciudad, es una reconstrucción inaugurada en 1944. Juan Williams, de paso, dejó su apellido en el mapa: Puerto Williams, en la isla Navarino, lleva su nombre.

El Beagle

La tercera es el bergantín de la Armada británica que, al mando de Robert FitzRoy, llevó a bordo a un joven Charles Darwin. El Beagle pasó años levantando cartas de las costas australes, y su nombre quedó en el canal que separa la isla grande de Tierra del Fuego de la isla Navarino. Parte de lo que Darwin observó en ese viaje alimentó, años después, «El origen de las especies».

El James Caird

La cuarta es la más pequeña: la réplica del bote salvavidas del Endurance. En abril de 1916, con su barco perdido en el hielo antártico, Ernest Shackleton salió de isla Elefante en ese bote abierto con cinco compañeros y cruzó más de 1.300 kilómetros de mar hasta Georgia del Sur para buscar ayuda.

El rescate de los 22 hombres que habían quedado en isla Elefante salió, al final, de Punta Arenas: la escampavía Yelcho, al mando del piloto Luis Pardo, zarpó de aquí en agosto de 1916 con Shackleton a bordo y los encontró a todos con vida.

Para ir

  • Está a las afueras, a unos siete kilómetros y medio al norte del centro, junto a la costa.
  • Horarios y entradas cambian: conviene confirmarlos antes de ir.
  • Con el Fuerte Bulnes y Puerto del Hambre, al sur de la ciudad, se arma un día completo con la historia del Estrecho en orden.

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